Alumnos del IES Breamo representarán en el país europeo la historia de Roxín Roxal
14 ene 2011 . Actualizado a las 15:57 h.Roxín Roxal, aquel valiente doncel de la corte de Nuño Freire, tercer señor de Pontedeume, poco podía imaginar que su leyenda llegase hasta un país tan alejado de la villa de los Andrade como Letonia. Pero doce alumnos del IES Breamo se encargarán de convertir en realidad esta pequeña proeza a partir del próximo 6 de febrero. Y es que el centro educativo participa en un programa europeo que contempla intercambios culturales con diferentes estados del viejo continente. En dicho marco formativo, estudiantes letones y turcos visitarán el municipio eumés a finales del mes de marzo para dar a conocer también las historias peculiares de sus regiones.
La iniciativa, que tiene carácter bianual y en la que el centro educativo eumés lleva participando desde el año 2000, incluye, en esta ocasión, la colaboración con institutos de Turquía, Letonia, Finlandia, Italia y Rumanía. Pero para evitar que los alumnos pasen demasiado tiempo viajando se ha dividido en dos grupos y Pontedeume quedó englobado en el de Turquía y Letonia. El primer desplazamiento será a Letonia el mes que viene y el segundo, que quedará previsiblemente para el año que viene, Turquía. Se presenta como una gran experiencia para que los estudiantes se acerquen a culturas tan diferentes a la suya.
Desenvolverse en inglés
Aunque la leyenda de Roxín Roxal es muy de nuestra tierra, el idioma en el que se desarrollará la representación teatral será el inglés, lo que también convierte el intercambio en una oportunidad para mejorar el manejo de la lengua más internacional en el mundo. De hecho, tal y como explica el director del centro, Miguel Rodríguez Carnota, «durante os dez días que os rapaces pasarán en Letonia, eles vivirán cunha familia do país e terán que entenderse con eles en inglés».
Pero no solo la corta estancia les ayuda a mejorar el idioma, sino que la preparación de la obra incrementa la fluidez con la que los jóvenes controlan la lengua de Shakespeare. «Les sirve, sobre todo, para perfeccionar la pronunciación», comenta la directora teatral, Cristina Fraga, quien agrega: «E incluso viene bien a algunos estudiantes que son más tímidos a la hora de relacionarse y gracias a acciones formativas de este estilo se abren hacia sus compañeros, se socializan con mayor facilidad».
La responsable de coordinar la representación sobre el escenario de la leyenda de Roxín Roxal destaca que este año han cambiado «el método de trabajo». «Es el primero en el que empezamos directamente con el inglés, antes arrancábamos con el gallego y después lo traducíamos al inglés», comenta. Esta modificación ha supuesto un esfuerzo adicional para los alumnos, pero «ha merecido la pena». Esta licenciada en Arte Dramático por la Universidad de Kent, subraya que dirigir a artistas tan jóvenes «es una experiencia muy enriquecedora». «Observas -indica- una progresión impresionante desde el comienzo de los ensayos hasta el momento en que se lleva a cabo el pase final. Quizás -continúa- la gente que ya ha estudiado algo de interpretación entiende a la primera lo que le estás pidiendo, pero cuando termina la obra no tienes una sensación tan gratificante como en el caso de estos chicos».
La vida en otra cultura
Por su parte, el máximo responsable del IES Breamo también apunta hacia otra de las facetas fundamentales de este programa de intercambio, como es la interacción entre culturas. «Cando viaxan coñecen lugares moi diferentes a Pontedeume e iso é tremendamente positivo, é algo que lles queda para toda a vida», indica Rodríguez Carnota, quien añade: «Teñen que acostumarse aos cambios nos horarios e poden contemplar paisaxes que pouco teñen que ver coa nosa vila». En este sentido, Cristina Fraga, quien viajó el año pasado con el anterior grupo a Finlandia, explica: «Una vez que están allí, como cuando vienen los estudiantes de otros países a Pontedeume, las familias se implican mucho y tratan de adaptarse para que los alumnos se sientan cómodos».
Así, Antón Álvarez, Carmen Ardá, Pablo Arias, Concha Carpente, Carolina Couce, Alberto Gilabert, Ánxel Martín, Ana Martínez, Esther Nidáguila, Sofía Pérez, Antón Prego y Carlos Sardiña dejarán Pontedeume para descubrir la localidad de Limbazi, a 100 kilómetros de Riga, la capital de Letonia, a donde llevarán la leyenda de su tierra. Desde allí, a buen seguro que echarán de menos a su compañera Patricia García, que ahora ensaya con ellos, pero que no viajará hasta un lugar tan lejano.