Julia Uceda: «La poesía, que viene a ti, es algo muy raro»

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro FERROL/LA VOZ.

FERROL

Es una de las más brillantes voces de la poesía en lengua española; y, en consecuencia, una de las más grandes voces de toda la poesía. Casi no es necesario recordar, por tanto, que todo libro suyo es invariablemente un acontecimiento. Ahora saca a la luz su nuevo poemario, Hablando con un haya , que la crítica hispana más exigente no solo ha elogiado, sino que en verdad aclama sin reservas. Nacida en Sevilla, ciudad que estos días se dispone a darle su nombre a una biblioteca pública, vivió buena parte de su vida en los Estados Unidos y en Irlanda, países ambos donde ejerció la docencia universitaria. Premio Nacional de Poesía en el 2003, y Nacional de la Crítica en el 2007, su labor intensa como creadora no le ha impedido ejercer, al mismo tiempo, una notable actividad en el ámbito de la investigación y la crítica -fue ella quien hizo posible, junto a Miguel García-Posada, y esto es solo un ejemplo reciente, la edición de las Poesías Completas (1947-2002) de José Hierro -; actividad, ésta, que dio prácticamente comienzo cuando en su día dedicó su tesis doctoral a la obra de José Luis Hidalgo.

«Estoy muy contenta con este libro. Me gusta haberlo hecho -comenta Julia Uceda, a propósito de Hablando con un haya -. No tiene una estructura tradicional, sino que los poemas están colocados en orden alfabético. La estructura que me había planteado darle me parecía artificial, porque nunca sabes por qué motivo viene un poema».

«Era un problema»

«El título era un problema también -explica Julia-, pero en el jardín tengo un haya muy bonita que veo desde mi estudio, cuando estoy sentada leyendo. El movimiento de las hojas con el viento me sugería una serie de cosas. La poesía, que viene a ti, es algo muy raro. Llega de unos lugares muy extraños. Y lo que tienes que obedecer y pasarlo al papel. Este es un libro breve, pero los libros de poesía muy grandes no me gustan -confiesa-. A no ser que sean antologías u obras completas, no creo que sea necesario. Los míos nunca son muy extensos».

«Lo importante -sostiene Julia Uceda- es la unidad de libro; no temática, pero sí de emoción, sicológica... y también la unidad que le da el lector. El libro no se termina nunca, cada lector da una interpretación distinta. Incluso el poeta, cuando regresa a él, ve cosas que quizás no se había planteado anteriormente.