Puentes anuncia que la ruptura del BNG servirá para «acelerar el cambio que demandaron los votantes» la reestructuración de las áreas en el concello
Los siete ediles socialistas de Fene, con el alcalde Iván Puentes a la cabeza, comparecieron ayer públicamente para dar cuenta de la reestructuración del gobierno tras la ruptura del pacto por parte del BNG y la renuncia a sus delegaciones de sus cinco concejales.
Tal y como se plasma en las fichas que acompañan esta información, las áreas de los nacionalistas -Promoción Económica; Servizos; Seguridade Cidadá; Cultura e Ensino; Benestar, Igualdade e Servizos Sociais- pasan, respectivamente, a Iván Puentes; José Antonio López, Juan Manuel Lourido, Carmen Silvar y Rocío Rey. Servizos e Mantemento, la concejalía que más críticas recibía desde el PSOE, se subdivide además en dos áreas para darle más agilidad: Xardinería -recae en Amalia García- y Persoal -en Juan Manuel Lourido-.
Como ya adelantó ayer La Voz, José Antonio López, Juan Manuel Lourido, Carmen Silvar y Manuel Ángel Rodríguez conformarán la Xunta de Goberno como primero, segundo, tercera y cuarto tenientes de alcalde, formando el núcleo duro de la acción municipal con Puentes.
El regidor -que ayer por la mañana comunicó estos cambios al resto de los grupos de la corporación- aprovechó el acto para lanzar un mensaje doble. Por un lado, insistió en que se trabajará «redoblando esfuerzos» y con «la mano tendida a todas las fuerzas políticas» -ya la jornada anterior declaró que no descarta pactos puntuales con el PP- y, al mismo tiempo, pidió a la oposición que esté «a la altura de las circunstancias» para no paralizar el Concello dentro de una oferta de «diálogo y consenso». Algo que, por otro lado, es imprescindible para el PSOE para conseguir apoyos en los plenos y sacar sus iniciativas adelante.
Asamblea de la militancia
A continuación el regidor apeló a los resultados de la asamblea con la militancia que se celebró en la noche del pasado miércoles para informar de la situación y de esa reestructuración del gobierno. Se asume el mando del Concello en minoría sin titubeos, a pesar de las dificultades obvias de la coyuntura.
Aseguró: «El sentir de los socialistas es unánime y el respaldo a este nuevo reto». Servirá, además, para «acelerar el cambio que demandaron los votantes en las últimas municipales», cuando el PSOE fue la fuerza más respaldada, consiguió siete ediles y, por primera vez en la historia de las corporaciones democráticas, entró en la alcaldía fenesa, históricamente en poder del BNG.
De este modo, aunque de forma velada -en la comparecencia no hubo ni una sola referencia negativa al Bloque- el alcalde y su grupo se reafirmaban en sus tesis antes de la ruptura. Una de las más importantes era, precisamente, que, desde su punto de vista, el BNG no estaba fomentando ese giro en la política local.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios