El gobierno tipifica el vandalismo y ofrece como medio de pago los servicios a la comunidad

La Voz

FERROL

Pintar una fachada con un aerosol o liarse a golpes con una papelera puede salirle caro al vándalo. Las multas que contempla el borrador de la ordenanza de limpieza para estos casos van de los 750 a los 1.500 euros y, en el caso de reincidencia, podrían elevarse a los 3.000 euros.

No obstante, la Concellería de Medio Ambiente ha previsto una medida alternativa para que los vándalos puedan conmutar el pago de las multas por trabajos en beneficio de la comunidad. Según el reglamento propuesto por el gobierno municipal, el infractor o su representante legal podría solicitar la sustitución de las sanciones o la exigencia del importe de los daños causados por trabajos que serán estipulados en función de las faltas cometidas.

Esto solo se aplicaría en el caso de actos vandálicos como sustraer, incendiar, romper o pintar el mobiliario o el equipamiento público; la realización de pintadas no autorizadas y hacer las necesidades fisiológicas en plena calle.

De esta manera, el Concello da solución a un vacío normativo que existía desde hace años en Ferrol. No obstante, al incluir este tipo de infracciones, la ordenanza de limpieza aborda asuntos planificados para otra ordenanza prevista hace ya un año por el gobierno municipal y que queda ahora descartada. Se trata de la norma sobre convivencia, que pretendía regular, además del vandalismo, la práctica del botellón. Y esto último queda ahora fuera del reglamento, a excepción de los aspectos de esa rutina del fin de semana que atañen a la limpieza.