Los fuegos de San Ramón llenan de luces en Ferrol el firmamento

R. L.

FERROL CIUDAD

Los fuegos de San Ramón, luminosa memoria del marqués de Amboage, convirtieron anoche el cielo de Ferrol en un mapa de colores, dibujando constelaciones nuevas sobre un campo de aplausos. Miles y miles de personas -siempre son difíciles las estimaciones en estos casos, pero todavía más en éste...- contemplaron el espectáculo desde muy diferentes puntos del municipio. Y no solo desde allí, todo hay que decirlo, porque los fuegos de Ferrol resultan especialmente visibles desde muy diferentes puntos de la comarca. Como por ejemplo, desde Mugardos. O como desde el monte Marraxón, en lo más alto de Fene, por poner otro ejemplo. La pirotecnia Rocha, encargada este año de la lucería, utilizó en esta ocasión unos 170 kilogramos de pólvora en un espectáculo que duró unos veinte minutos, aproximadamente.

Terminaban así, anoche, unas fiestas, las de verano, que recuerdan al benefactor ferrolano por excelencia. A Ramón Plá y Monge, marqués pontificio, el potentado que legó buena parte de su fortuna para que los jóvenes ferrolanos librasen de quintas en tiempos en los que España se desangraba en las guerras coloniales. Hoy, más de un siglo ya después de su muerte, el Concello continúa reivindicando el valor de su ejemplo.