Rajoy se creció en el debate al acusar con voz grave a Zapatero de mentir dos veces, pero tuvo un resbalón al preguntar por el abono del transporte
| Importaba cada gesto, cada expresión, por nimia o puñetera que fuera, porque las cámaras son capaces de cazarlo casi todo. Rajoy y Zapatero se desafiaron. Pasaron del ataque a la réplica en un ambiente tenso, que les provocó algún gatillazo con los vocablos. Este es el recorrido por las grandes imágenes que dejó el primer duelo televisivo del 9-M.
? El botón y la broma del cámara. Rajoy llegó primero al Ifema, las 21.15 horas. Traje azulón, corbata granate. Mostró cierto incomodo con el botón de su chaqueta, abrochándolo y desabrochándolo en apenas medio minuto. Zapatero apareció 13 minutos más tarde, con un retraso de tres sobre lo previsto. Traje gris marengo, abotonado. Corbata azul marina. Un cámara le espetó: «Os movéis más que los precios». Zapatero entró al saque: «El debate aún no ha empezado».
Rajoy atacó duro, y tanto él como Zapatero aprovecharon su primera intervención para blandir el arma de las gráficas. El líder del Partido Popular lo hizo dos veces, para reflejar mejor la subida de la inflación. El candidato socialista las utilizó para contraponer su gestión con la de Aznar. Tras el primer duelo, se mantuvo la igualdad.
Prácticamente desde el principio, Zapatero desplegó una estrategia de interrupciones para intentar desestabilizar a Rajoy mientras hablaba. Lo hizo para discrepar en torno al aumento de los precios, con las hora en que se levantan los «currantes» o con los inmigrantes. Sin perder los nervios, Rajoy llegó a pedirle: «No interrumpa».
El contraataque de Rajoy fue contundente, justo cuando ambos candidatos le hincaban el diente a la política social. «Ha dicho dos mentiras», le espetó a Zapatero con tono grave, aludiendo a que cuando era ministro de Educación había más becas que ahora o que solo Madrid destina más recursos a la dependencia que el Estado.
Pero el primer revés de Rajoy le llegó cuando dijo desconocer lo que era un bonobús. «¿Qué es eso?», preguntó, justo después de que ZP le recriminara que, para darle papeles a los inmigrantes, el PP solo se exigía una noche de hotel o una tarjeta de abono de autobús. El socialista incluso intentó corroborar su acusación con papeles. Ganar con el discurso de hace cuatro años. Rajoy reacción a lo del bonobús apretando con el discurso de la inmigración, y reprochándole a Zapatero que volviera al pasado, a citar a Aznar, la guerra de Irak o los debates de hace cuatro años. «¿Quiere que le voten por lo de la otra vez?», le lanzó ofensivo. Galicia, de la Xunta y la caza. Las referencias a Galicia afloraron dos veces en el debate. Una, por boca de Zapatero, cuando aludió a los emigrantes. Otra, cuando Rajoy presumió de autonomista y de que fue «vicepresidente de la Xunta». El socialista replicó: «Sí, pero cuando había problemas en Galicia se iba de caza». «Y usted me hacía manifestación», replicó el popular.
El apoyo dado a Zapatero por la plataforma de artistas propició el último gran momento del debate. Rajoy los acusó insultar a los votantes populares, por llamarlos «turba de imbéciles», mientras Zapatero acusó al popular de definirlos como «untados». El colofón de este apartado llegó cuando ZP citó expresamente al recién oscarizado Javier Bardem, como para vincularlo a su causa. Este punto tuvo otra derivación, cuando Rajoy acusó al contrincante de «agredir» a las víctimas, de lo que Zapatero se defendió de forma contundente.
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