El agresor de Neira vivía a todo lujo y era consumidor de cocaína y ayahuasca

Vanessa Monteiro

ESPAÑA

Antonio Puertas, el presunto agresor de Jesús Neira, el profesor de origen ferrolano que sufrió una brutal paliza al intentar impedir un caso de violencia machista, vivía rodeado de lujos y, en un viaje a Brasil, tuvo contactos con un secta consumidora de ayahuasca.

Según van pasando los días, se van conociendo más detalles de su estilo de vida y de su carácter. Puertas, que ingresó en la cárcel de Soto del Real hace 4 días, vivía solo y cómodamente en un piso de Alicante donde ocupaba su tiempo entre la playa y la piscina y era cliente habitual de varios restaurantes de lujo en la zona. Este tren de vida elevado lo mantenía gracias a la situación holgada de su familia, ya que su padre fue propietario de una franquicia de talleres mecánicos, vendida por sus hijos posteriormente, en la que el presunto maltratador ejerció varios cargos. Antonio Puertas, de 44 años, alega que es toxicómano y que se encontraba bajo los efectos del alcohol, ya que había consumido dos cervezas en el desayuno, cuando perpetró la agresión al profesor de la Universidad Camilo José Cela. Según afirman fuentes cercanas al hombre acusado de tentativa de homicidio, este había estado ingresado varias veces en clínicas de desintoxicación por su adicción a la cocaína. En uno de sus viajes a Brasil, además, había tenido relación con grupos o sectas consumidoras de ayahuasca, un poderoso alucinógeno propio de la selva amazónica. Según algunos testimonios, consumió esta droga en varias ocasiones.

Por su parte, Jesús Neira continúa «en situación grave pero estable», según el parte médico difundido por el Hospital Puerta de Hierro, donde ingresó el pasado día 6. El profesor agredido sigue en coma y, según el centro hospitalario, «precisando de respiración asistida a la espera de evolución con las medidas terapéuticas adoptadas».