Ourense fue la provincia gallega que más sufrió el retroceso, seguida de A Coruña, la séptima que más altas registra
La crisis afectó sobre todo a los veleros, pero también se cebó en los buques a motor y las motos de agua
A pesar de que la demanda de atraques en los puertos deportivos se mantiene -al menos en los gallegos, según defiende la asociación de clubes náuticos de Galicia-, la crisis también ha hecho mella en el sector de la náutica recreativa, que tiene en el descenso de la matriculación de embarcaciones el mayor exponente de los efectos de la recesión económica. El número de yates, lanchas, planeadoras y motos de agua dados de alta el año pasado continuó la cuesta abajo que emprendió en la primavera del 2008 y se redujo un 35% en toda España. Eso con respecto al año pasado, pero el descenso es ya del 50% si se tiene como referencia el 2007, cuando se botaban al año 13.000 embarcaciones de este tipo.
Galicia no fue capaz de escapar a la tendencia general. Según la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el año pasado se matricularon menos embarcaciones de recreo que en el 2008, y la provincia de A Coruña fue la más perjudicada en términos relativos por ese descenso del número de nuevos barcos deportivos. De los 391 que se dieron de alta hace dos años, durante los pasados doce meses se inscribieron 268; esto es, un 31,6% menos. Tampoco en Pontevedra remontó el mercado. Al contrario, la demanda de embarcaciones de recreo descendió un 25,56%. Lo mismo ocurrió en las provincias de Lugo y Ourense, donde el número de matriculaciones cayó un 26,8 y un 34,48%, respectivamente. Curiosamente, el año pasado, la provincia ourensana había logrado evitar la caída, e incluso había matriculado un 7,4% más de embarcaciones.
Los veleros, en cabeza
El retroceso ha afectado a todos los segmentos, pero la crisis se ha ensañado especialmente con los veleros. Las botaduras de este tipo de barcos deportivos cayó casi a la mitad a lo largo del ejercicio pasado (47,4%), al matricularse un total de 411 en toda España.
En el extremo contrario se sitúan las motos de agua, pues, aunque hubo menos altas que el año pasado, la caída, de un 21%, es menor que la del año anterior. Frente a las 993 del 2008, el año pasado se matricularon 785, con lo que han ganado en cuota de mercado hasta suponer el 11,70% de las embarcaciones de recreo dadas de alta.
Las embarcaciones neumáticas plegables fueron el segundo segmento menos perjudicado, al bajar un 27,3%, frente al retroceso del 38,18% que sufrieron los barcos a motor, que siguen estando a la cabeza del mercado, con una cuota del 59,28%. En total, el año pasado se matricularon 3.978 embarcaciones de recreo a motor, frente a las 6.430 del 2008.
No se ha salvado de la tendencia negativa ninguna eslora. Las más pequeñas -menos de 4,5 metros- son las que menos descienden, y las que más se sitúan en la horquilla de los 8 a 12 metros.
En general, el mercado continúa decantándose por barcos menores de ocho metros de eslora, que suponen casi el 87% de las embarcaciones de recreo dadas de alta. Esa tendencia en esloras se repite al analizar la potencia: las menores caídas se detectan en los caballajes más bajos (hasta 65 cv).
De las vacas flacas no se libra siquiera el mercado de alquiler, aunque la tendencia negativa se ha ido moderando a lo largo del ejercicio.
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