Sevilla lanza el A400M con tres años de retraso y 5.500 millones más caro

ECONOMÍA

El consorcio europeo EADS obligará a los países clientes del avión militar a pagar parte del sobrecoste por demora

12 dic 2009 . Actualizado a las 03:01 h.

El mayor avión de Airbus Military, la división del consorcio aeronáutico europeo EADS, se estrenó ayer en el aire con un vuelo de tres horas con el cielo andaluz de fondo. Políticos, autoridades autonómicas, proveedores y el propio constructor aplaudieron el primer rugido de motores y el despegue del A400M pasadas las 9.30 en las inmediaciones del aeropuerto de San Pablo de Sevilla (centro de operaciones del ensamblado de la aeronave). «Ha sido un éxito», comentaron los ingenieros satisfechos.

Mientras esto ocurría en la capital andaluza, en Toulouse (Francia), el director general de Airbus, Fabrice Brégier, advertía que los países que participan en el programa del A400M tendrán que asumir un incremento significativo de su precio, «igual que el grupo asumirá una parte del sobrecoste por el retraso que acumula», reconocía.

El problema es que el programa del avión militar suma una demora de más de tres años, que se traducen en un coste adicional de 5.500 millones de euros, un 25% más que la partida prevista inicialmente, para cuya financiación Airbus ha tenido que provisionar 1.760 millones de euros.

Grandes incertidumbres

Por eso, aunque el aparato superó ayer la primera prueba de fuego, fuentes consultadas en el sector han explicado que «aún flotan grandes incertidumbres». Sospechan que a los sobrecostes generados por los retrasos del aparato, podría sumarse algún otro revés, en función del progreso del programa y de la renegociación del contrato con los países clientes. Todo ello, sin contar con que haya nuevas cancelaciones de pedidos, como la efectuada por Sudáfrica (ocho unidades), que fue lamentada por EADS, pero que aún no se sabe qué implicación financiera e industrial tendrá.

En cuanto a las negociaciones con los países de la OCCAR (las siete naciones que participaron en el lanzamiento del A400M), el propio Brégier ha admitido que «entran en una compleja y última fase en la que tratarán de reducir cualquier nueva pérdida potencial».

El programa A400M nació en el 2003 y se rubricó en forma de contrato -aún vigente, aunque desfasado en cuestión de plazos-, entre los siete Estados de la OCCAR, que incluye el pedido de 180 aviones para su entrega en el 2009 (objetivo también fallido). Serán 60 unidades para Alemania, 50 para Francia, 27 para España, 25 para Reino Unido, diez para Turquía, siete para Bélgica y una para Luxemburgo. Posteriormente se unieron al proyecto Sudáfrica (ahora autoexcluida) y Malasia, con cinco unidades.

Según explicó ayer el constructor «la primera entrega del aparato se la llevará Francia y durante el primer año, el ritmo de producción será de 30 aeronaves al año, con una tasas de ejecución de un avión cada tres meses».

La aeronave ha sido diseñada para reemplazar a los Hércules C-130 y Transall C-160, actualmente en servicio, con la misión de duplicar la capacidad y volumen de ambas aeronaves.