El importe medio de los créditos para la compra de casas se abarata un 18% en un año.
El desplome del mercado de la vivienda y, por ende, del hipotecario no tiene freno. Todo lo relacionado con el ladrillo, y en especial el segmento residencial, atraviesa la peor crisis de su historia. Un lastre con especiales consecuencias en la economía y el empleo. No hay dato bueno. En los cuatro primeros meses, el negocio hipotecario registra un desplome más que notable, con un descenso del 37% interanual en el número casas hipotecadas y del 47,9% en el dinero prestado en esas operaciones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La consecuencia es evidente: el precio de la hipoteca media es cada vez más 'pequeño'. En abril el promedio se quedó en los 115.442 euros, un 18,4% menos que un año antes. Las entidades financieras, que se lo piensan mucho más a la hora de abrir el grifo, han dejado de conceder créditos por el 90% o el 100% del valor de tasación y, además, el precio de los inmuebles cae inexorablemente en una espiral 'oferta-demanda-crédito' que se autoalimenta sin parar. Ya son 22 los meses en los que el crédito hipotecario pierde impulso.
Este apagón tiene a las cajas de ahorros como principales protagonistas, pues son las entidades que manejan mayor cuota de mercado; no en vano conceden el 53% de las hipotecas (algo menos que hace un año, cuando financiaron el 58%) y prestan el 46% del dinero en créditos vivienda.
Tras éstas, y con cada vez más parte del pastel, los bancos, que firman el 37% de las operaciones y conceden el 43% del dinero.
A pesar de que el euribor comenzó su caída en octubre, de la mano de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), el ajuste no llegó a los tipos de interés 'reales' hasta enero.
En abril, el coste financiero medio de las nuevas operaciones fue del 4,71%, lo que supone un descenso del 8,2% sobre el mismo mes de 2008 y del 7,7% sobre el dato de marzo. Los españoles siguen apostando por el euribor -lógico, con el indicador a la baja como está ahora-, pero llama la atención que el porcentaje sobre el total de hipotecas a tipo fijo, aún en el 4,3%, se ha doblado en el último año.
Una señal de que, a la vista de los vaivenes que ha sufrido el indicador desde el comienzo de la crisis, parte de la demanda ha optado por una cuota ya conocida que evite cualquier susto a lo largo de la vida del contrato.
La estadística oficial da más pistas sobre la pésima situación del mercado inmobiliario. La cancelación de hipotecas, un paso imprescidible cuando se vende una casa de segunda mano, retrocedió un 40% en abril. Síntoma inequívoco de lo mucho que está sufriendo el segmento de pisos usados.
Ladrillo a la baja
El mal trago que atraviesa el ladrillo queda patente en los datos del Ministerio de Vivienda, que señalan que en el primer trimestre la construcción de pisos del mercado libre se hundió un 68,4% respecto al mismo periodo de 2008.
La falta de crédito para continuar las obras y el menor pulso de la demanda ha congelado la actividad de los promotores, que bastante problema tienen para vender el enorme 'stock' que acumulan, y que ya ronda el millón de unidades. En compensación ante la nula actividad del sector privado, es el mercado de viviendas protegidas el único que mantienen el aliento. En los tres primeros meses se iniciaron 15.823 pisos VPO, lo que supone un alza del 66%. El alquiler, por su parte, sigue sin ser una alternativa real a pesar de los continuos mensajes de apoyo a este régimen por parte del Gobierno. En España, el 83% de los hogares son en propiedad, la tasa más alta de toda la zona euro, frente a un escaso 13,2% que prefiere vivir en arrendamiento.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios