España ocupa el doceavo lugar entre los países cuyas corporaciones recurren a prácticas corruptas para hacer negocios.
Las multinacionales españolas con presencia en América Latina son, después de las chinas, las que más recurren al soborno para lograr tratos de favor en los negocios, según un estudio de Transparencia Internacional. El Índice de Fuentes de Soborno, realizado a partir de preguntas formuladas a 2.742 altos ejecutivos de los 22 estados económicamente más poderosos, sitúa a España en el puesto número 12 del ranking mundial de países cuyas corporaciones utilizan prácticas corruptas a nivel global para asegurar que sus negocios saldrán adelante.
La muestra fue presentada este martes por el presidente de Transparencia Internacional España, Jesús Lizcano, y los profesores Antonio Garrigues, Manuel Villoria y Jesús Sánchez Lambás. Una de sus conclusiones más llamativas es que las empresas españolas son más corruptas allí donde están más presentes, y así son percibidas por la población local. Villoria destacó que las corporaciones hispanas no salen mal paradas en África y Oriente Próximo, donde ocupan el sexto lugar, pero sí «en su otro gran mercado». «De todos los países que trabajan con América Latina, las empresas españolas son las peores después de las chinas» por la cantidad de sobornos que realizan, señaló. En la región económica de Europa y Estados Unidos ocupan el tercer puesto, superadas por las compañías chinas e italianas.
Transparencia Internacional distingue tres tipos de sobornos que practican las empresas para lograr sus objetivos: la compra directa de políticos de alto nivel, la compra de funcionarios con capacidad de 'acelerar las cosas' y el uso de relaciones personales, familiares o de amistad con individuos bien conectados con los políticos y capacidad para hacer llegar las influencias 'debidas' a los centros de decisión. De esas tres vías posibles, las empresas españolas utilizan sobre todo la segunda y la tercera, según el estudio. Por sectores, las que más incurren en este tipo de prácticas son las constructoras que compiten por contratos de obras públicas e inmobiliarias, las energéticas y las telecomunicaciones.
Ranking global
A nivel mundial, España ocupa el puesto número doce de los 22 países analizados, lugar que el catedrático Antonio Garrigues definió como «bastante malo». Rusia ocupa el deshonroso primer puesto entre los países con empresas que más corrompen. Le siguen, según Transparencia Internacional, las corporaciones de China, México, India, Italia y Brasil. Las principales economías emergentes también «recurren habitualmente a sobornos cuando hacen negocios en el extranjero», como demuestra esa tabla. Las empresas de Bélgica, Canadá, Holanda y Suiza registran los niveles más bajos de malas prácticas, aunque ninguno juega limpio al 100%. «Ningún país está libre de corrupción», recalcó Manuel Villoria.
La corrupción es hoy uno de los grandes problemas del mundo y afecta a los valores éticos que, según Transparencia Internacional, «deben regir todo sistema económico». Este organismo lamenta que la situación «desgraciadamente no está mejorando» y puede empeorar si la actual crisis genera «el mecanismo del sálvese quien pueda».
Otro problema es el que plantean las empresas de las economías emergentes, que a veces utilizan en sus negocios métodos que olvidan las buenas prácticas recomendadas por la Convención de la OCDE. ¿Cómo podrán competir con ellas las corporaciones de países que no corrompen?, se preguntaron los responsables del estudio.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios