La firma, pendiente de conseguir un crédito, tiene en vilo a los compradores y al Concello de Cervo, al que debe 1,3 millones
Alrededor de 300 compradores de los pisos que construye Astunosa Servicios Inmobiliarios (antes Pasillo Verde) en la localidad mariñana de San Cibrao están pendientes de que la promotora madrileña cierre una operación crediticia con una entidad bancaria para continuar una obra que, de momento, deja en el aire sus futuras segundas viviendas. De esa operación depende también que el Concello de Cervo perciba cerca de 1,3 millones de euros que se corresponden con el 70% de la cantidad que Pasillo Verde se comprometió a aportar dentro de un convenio urbanístico que el gobierno local suscribió con varios promotores, y que iba destinado a la ejecución de obras y servicios.
En realidad, la promoción de 532 viviendas lleva en el ojo del huracán desde que el ayuntamiento otorgó las licencias, y es objeto continuo de rifirrafe político entre el gobierno local del PP y los partidos de la oposición, BNG y PSOE. La Xunta ordenó en su momento la paralización de la obra; el Concello no acató el requerimiento argumentando que la obra es legal, y que el hecho de que la Dirección Xeral de Urbanismo no recurriera a los juzgados así lo avala. Hace menos de un mes, en el Parlamento gallego, la consellería de Política Territorial afirmó que la licencia es «contraria ao ordenamento xurídico», y fundamentó que no hubiera solicitado en los tribunales la paralización de la obra ni la anulación del permiso municipal ante el temor a fracasar judicialmente.
Concurso de acreedores
Finalmente, lo que no consiguió un requerimiento de la Xunta lo ha hecho posible (fuentes de la empresa hablan de que la obra está «al ralentí») la situación financiera de la promotora. La causa principal ha sido el concurso voluntario de acreedores a que se ha sometido Promodico (otra promotora inmobiliaria, propiedad del Grupo Dico Empresarial), después de que Astunosa le reclamase 5,49 millones de euros por operaciones que, en principio, no tienen nada que ver con la urbanización de Cervo. Al no poder cobrar esta deuda, Astunosa se declaró insolvente, y su situación financiera ha afectado directamente a la promoción de San Cibrao y a otra urbanización en Brión. Fuentes de Astunosa señalaban ayer a La Voz que este mes esperan tener solucionado la complicación financiera, y que «en principio no tiene por qué afectar a la continuidad de la obra; nosotros somos los primeros interesados en acabarla, con la empresa constructora que teníamos (DHO, que se retiró hace unas dos semanas) o con otra». De momento está levantada la estructura de la primera fase, totalmente vendidos sus 188 pisos, e iniciada la de la segunda, con otro centenar adquiridos en su mayor parte por compradores procedentes de Madrid y de la zona centro. ¿Saben a qué atenerse los dueños de estas viviendas en construcción? «Entendemos la alarma que pueden generar estas cosas, pero nuestros compradores están perfectamente informados por carta de la situación», señalaron desde Astunosa.
El miedo invade el mercado inmobiliario. Desde las promotoras aseguran que la gente se arriesga menos «y más que inmobiliaria hay una crisis financiera enorme».
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