El Gobierno obliga a cobrar el recibo mensualmente y pone fin a la tarifa nocturna
El recibo de la luz subirá el 1 de julio un 5,6% como media, y se presentará al cobro cada mes, y no cada dos meses, como hasta ahora. Este cambio constituye la principal novedad de la orden ministerial aprobada ayer por el Ministerio de Industria. La disposición confirma que el incremento será superior para quienes tienen más potencia contratada.
Así, ocurrirá que los 14 millones de clientes que tienen suscritos entre 2,5 y 5 kW pagarán un 7,33% más, en tanto que los cinco millones de usuarios con contratos de entre 5 y 10 kW verán encarecida su factura, para idénticos consumos, en un 8,34%. Por debajo de la media, las tarifas para potencias contratadas de 1 a 2,5 kW subirán el 5,5%, y el aumento se reducirá al 5% en las inferiores a 1 kW. Estos incrementos, unidos al 3,3% de subida aplicada en enero, arrojan un encarecimiento acumulado en el año de casi el 12% para cerca de 19 millones de clientes.
La nueva tarifa establece la gratuidad de 125 kW anuales para todos los usuarios, lo que equivale al 5% del consumo medio. Repartido por meses, puede suponer que una familia se limite a pagar el término de potencia cuando su consumo desciende al mínimo, por ejemplo, cuando se marcha de vacaciones.
También entra en vigor la tarifa social, que exime del pago del término de potencia a quienes tienen contratados menos de 3 kilovatios -lo que permite como máximo el alumbrado de una vivienda media, y el funcionamiento de dos electrodomésticos como frigorífico y lavadora, simultáneamente- en su residencia habitual. Tendrán que acreditarlo previa instalación de un interruptor de control de potencia, y habrán de justificar anualmente que siguen cumpliendo los requisitos.
El criterio de la potencia contratada fue duramente criticado por la CNE, el organismo regulador, partidaria de utilizar la renta de los hogares como método de selección, para no favorecer a quienes no lo precisan, ni excluir a los necesitados.
La aprobación de la orden ministerial acaba además con la tarifa nocturna. El ministerio no ha querido denominar sistema de horario discriminado a la fórmula elegida para reemplazar al viejo modelo. Ayer aludieron a este nuevo método como una tarifa ahorro que amplía el número de horas valle, se extiende a todos los consumidores -sin necesidad de que usen acumuladores- y compensa la rebaja de la tarifa en un 47% en horas bajas, con un encarecimiento del 35% en los momentos punta de la demanda.
La Unión de Consumidores considera que el Gobierno ha claudicado ante los intereses de las eléctricas y estudia llevar al Ejecutivo a los tribunales por las medidas aprobadas ayer y que entrarán en vigor el martes.
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, argumentó que la tarifa sube para que los consumidores «tengan una señal clara» del coste del suministro eléctrico y practiquen un «consumo responsable», ahorrando energía «por su bien y por el del país». Recordó además que el déficit tarifario heredado del PP (diferencia entre lo que cuesta producir la energía y lo que se paga por su consumo) es «grave» y lo cifró en el entorno de los 14.800 millones a finales de año. Según dijo, podría elevarse hasta los 26.900 millones en el año 2012.
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