Operadores tradicionales y una treintena de industriales de la comunidad acudirán antes del día 19 a la mayor subasta eólica de la historia en España
El petróleo gallego no mancha. Ni huele, ni se ve, ni se almacena en barriles. Pero genera la misma codicia que el oro negro. El reparto de 2.325 megavatios eólicos que efectuará la Consellería de Industria a partir del próximo día 19 (la mayor convocatoria efectuada jamás en España) ha llamado la atención a los principales operadores del sector y a los grandes holdings industriales gallegos. La demanda de molinos multiplicará la oferta existente hasta por veinte.
El nuevo decreto eólico fija unos requisitos para optar a potencia eólica. Básicamente son tener capacidad legal, técnica (para lo cual se requiere experiencia en el sector eléctrico durante al menos tres años, o tener firmado un contrato de asistencia técnica con una empresa que acredite esa experiencia) y financiera. Esta última exigencia se entiende cumplida si al menos uno de los socios de la empresa presenta un balance con fondos propios por al menos el 20% de la inversión necesaria para la realización del proyecto (1,3 millones de euros por megavatio solicitado, según fuentes del sector).
Con esta medida se pretenden evitar movimientos especulativos que favorezcan a empresas fantasmas para lucro de unos pocos.
Además, se abre el mercado a nuevos inversores. Los requisitos señalados anteriormente son fáciles de cumplir para un puñado de empresarios y financieros gallegos que han decidido sumarse a la puja por el fértil viento gallego:
Acciona, Fenosa, Iberdrola, Eurovento... Las eólicas quieren más
Los operadores del sector apenas han enseñado sus cartas. Tan solo el presidente de Fenosa , Pedro López Jiménez, ha apelado a la galleguidad de la eléctrica para pedir el 20% de la potencia eólica (actualmente tiene el 11% asociada con la italiana Enel ). Iberdrola , líder del sector tanto a nivel mundial como en la comunidad, no querrá abandonar esa posición.
Endesa
y Acciona llegan al concurso en plena fase de integración de activos. Los molinos de la primera de estas dos empresas pasarán a la división de renovables de la constructora. Endesa y el socio japonés de Acciona ( Eurus ) mantienen los únicos dos recursos que se han presentado al decreto eólico. De todos los grupos actuales, el único de capital íntegramente gallego es Norvento , propiedad en un 80% de la familia lucense Fernández Castro y en el 20% restante de Caixa Galicia .
Gaelsa: la apuesta de los empresarios del norte
Presidida por Manuel Jove (ex Fadesa, actual Inveravante), partía de un ambicioso proyecto industrial (una inversión en I+D para hacer con tecnología propia un aerogenerador íntegramente gallego) y con la idea de llevarse 600 megavatios. El resto de los accionistas son José Cortizo , Jacobo Couceiro (Alcuba), Epifanio Campo y Manuel Añón . Alguno de ellos podría presentarse al concurso eólico por su cuenta, además de con el proyecto de Gaelsa.
Andavía: Coren, Copasa y Gadisa, a partes iguales
Los ourensanos Manuel Gómez-Franqueira (Coren) y José Luis Suárez (Copasa) se unieron originalmente al constructor Jacinto Rey (San José) para dar una réplica sureña a Gaelsa. En el proyecto sonó también Hijos de Barreras . Finalmente, Rey abandonó la iniciativa para presentarse por su cuenta y los otros dos socios se unieron a la familia Tojeiro (Gadisa). El resultado es Andavía, una empresa que ya cuenta con 40 técnicos trabajando y que presentará planes industriales vinculados a los sectores que dominan sus tres socios.
San José: Quiere el 82% de los megavatios
El constructor pontevedrés Jacinto Rey, separado de Andavía, quiere 1.900 megavatios (el 82% del total), según han anunciado fuentes de su empresa. Está asesorado por un ex presidente de la patronal eólica, y apenas ha trascendido nada sobre su plan industrial. Algunas fuentes lo sitúan, junto con Jove y Campo, en la operación de Ence.
Ence: potencia eólica para trasladar la planta
El primer accionista de la pastera (y vicepresidente de Iberdrola), Juan Luis Arregi , negocia con empresarios gallegos para crear una nueva sociedad con la que se cerraría el ciclo del papel y se trasladaría la planta de Lourizán a otro emplazamiento. La contraprestación sería el reparto de molinos eólicos. El conselleiro de Industria ha garantizado que el proyecto solo saldrá adelante si se logra encontrar una ubicación que no genere rechazo social. De momento, los alcaldes de A Coruña, Ferrol y Pontedeume, así como las autoridades portuarias, han rechazado las propuestas efectuadas. Cupa Group , Frinsa , Jealsa , Capital Energy ( Amancio Ortega ), Rosalía Mera , José Alberto Barreras (Inmobiliaria Meridional), Ceferino Nogueira (Nogar), Astilleros Armón , Rocagest o Vidal Armadores son otros de los empresarios que se han sumado a la puja.
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