Un grupo de investigación de Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Ciencias del campus de Lugo está trabajando en la obtención de un envase comestible para productos de la pesca y de la acuicultura, tanto congelados como cocinados. Aunque el proyecto se encuentra todavía en su fase inicial, los primeros resultados confirman las posibilidades de utilización de este contenedor.
La obtención de este novedoso recipiente parte de la utilización de suero de quesería, al que los investigadores le extraen las proteínas para crear una película transparente de alto valor biológico. Con ella envuelven el producto antes de su congelación. En esta primera fase de la investigación, este equipo está experimentando con salmón, un pescado con alto contenido en grasa, lo que provoca que se oxide y se ponga rancio antes que otros peces. Las primeras pruebas indican, que con este nuevo envase, disminuye la oxidación del salmón cuando se alarga el tiempo de congelación. Las siguientes pruebas se harán con otras especies, como la merluza y el rape.
Aunque la principal ventaja de este nuevo recipiente reside en que con él se elimina la utilización del plástico y no se genera un nuevo residuo, ya que una vez descongelado el producto, el envase se integra en el propio alimento y se puede consumir añadiendo un elevado número de proteínas. También cabría destacar como una de sus particularidades su respeto por el medio ambiente, sobre todo teniendo en cuenta que se reutiliza con propiedades inocuas un residuo altamente contaminante, como es el suero de quesería.?
Estudios previos
Uno de los pasos previos de este equipo de investigación del campus lucense fue precisamente el de estudiar la posible reutilización en el campo de la alimentación de ese tipo de suero, tanto por su alto valor en proteínas, como por las dificultades que encuentran las empresas dedicadas a la fabricación de quesos para deshacerse de ese residuo.
A pesar de que el trabajo desarrollado con vistas a la obtención de este nuevo envase se está centrando exclusivamente en la reutilización de suero procedente de leche de vaca, que es el que más abunda, los investigadores no descartan que también se pueda reutilizar el suero de leche de oveja o de cabra, de hecho han dirigido una tesis del profesor Carlos Días Pereira sobre el aprovechamiento de suero de quesería procedente de ganado ovino. Creen igualmente que el envase también podría servir para otros productos no marinos.