El partido discurrió en su mayor parte en un ambiente bastante gélido, pero acabó con los ánimos encendidos
El Lobelle y el Cartagena completaron un interesante y extraño encuentro de Liga en la antesala de la Copa. Interesante, porque los dos equipos pelearon a degüello por la victoria; extraño porque durante muchos minutos el ambiente fue frío y, sin embargo, acabaron incendiándose los ánimos.
También fue rara la primera parte. En apenas cuarenta segundos el Lobelle disfrutó de dos claras ocasiones, precedidas de sendos robos de balón a Cobeta. En una, Leitao envió el balón al travesaño; en la otra se interpuso Molina.
El Cartagena, por contra, en su primer tiro a puerta encontró la red. Messias hizo un par de quiebros en mitad de la cancha, avanzó unos metros y lanzó un latigazo que sorprendió a Barrón.
Desde ahí hasta el descanso el Lobelle llevó siempre la iniciativa. Pero volvió a toparse con los postes en dos ocasiones, y con la inspiración de Molina en varias intervenciones, algunas de ellas muy meritorias. El colectivo de Fonseca se aproximó al área de Barrón en contadas veces, aunque con peligro. Sobre todo en un nuevo chut de Messias que se fue al poste.
Empate y remontada
Tras el descanso, en la primera llegada Eka fabricó el empate. Se giró y envió un misil directo a la red, inapelable. El partido entró en una fase de tanteo, si bien ahora el Cartagena tenía más la posesión de balón.
Una falta ensayada, magistralmente ejecutada, sirvió para que Rafael hiciese el segundo del Lobelle. El tanto llegó cuando más problemas tenía el equipo para salir de la presión.
El Cartagena no se vino abajo. Empezó a apretar cada vez más arriba, pero sin inquietar en exceso. Y en última instancia estaba Barrón, infranqueable.
Una buena salida de balón, en tres toques, acabó en el tercer tanto. Y a partir de ahí se fueron incendiando los ánimos, en parte porque los jugadores ya venían subiendo de vueltas el motor de las pulsaciones (sobre todo en los casos de Alemao, Fabián y Raúl), y en parte por el desconcierto arbitral. Pasaron por alto unas manos de Cobeta y fueron capaces de oír una protesta de Luis en el banquillo y le enseñaron tarjeta. Debe ser la primera en su carrera, porque si de algo peca es de hablar menos de los justo.
El Lobelle sentenció contra el portero jugador, entre los olés del público, y al final no llegó la sangre al río, pero por muy poco.
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