Brutal pelea entre hinchas y policías en un estadio de Brasil

Efe? / ?AFP

DEPORTES

Aficionados del Coritiba saltaron al césped con palos para agredir al trío arbitral y a los jugadores rivales.

08 dic 2009 . Actualizado a las 02:54 h.

La euforia en Río de Janeiro por la celebración del título del Flamengo, después de 17 años de espera, contrastó el domingo con el clima de tensión y violencia vivido en Curitiba y Santos, donde también se disputaron partidos de la última jornada del Campeonato Brasileño.

La peor cara del fútbol se vivió en Curitiba, donde los aficionados invadieron el césped del estadio Couto Pereira al finalizar el partido entre el equipo local, el Coritiba, y el Fluminense. Acabó 1-1 y sentenció el descenso de los anfitriones.

Al menos 18 personas (quince hinchas y tres agentes) resultaron heridas, dos de ellas de gravedad. La violencia se inició inmediatamente después del empate. Cientos de aficionados invadieron la cancha armados con palos y hasta sillas arrancadas del estadio, intentando agredir a los árbitros, lo que consiguieron, y a los jugadores del Fluminense. La policía intervino lanzando gases lacrimógenos y disparando balas de caucho. Durante esa carga, un agente fue golpeado por un objeto lanzado desde la tribuna y tuvo que ser retirado inconsciente en un helicóptero policial que aterrizó sobre el césped.

Los actos de violencia siguieron en las calles de Curitiba, y los hinchas locales llegaron a lanzar piedras contra la casa que tiene en la ciudad el técnico del Fluminense, Stival.

Habrá sanciones drásticas

El fiscal del Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD), Paulo Schmidt, abrió una investigación sobre el caso y prometió que se adoptarán «medidas drásticas» para castigar a los responsables de los actos de vandalismo. Entre las penas posibles están una multa para el club Coritiba y el cierre del estadio Couto Pereira.

Otro episodio de violencia se vivió en el puerto de Santos, donde dos grupos organizados de hinchas se enfrentaron a policías que impedían su acceso al estadio Vila Belmiro, en el partido en el que los locales cayeron 1-2, ante el Cruzeiro.

En São Paulo, los radicales del club del mismo nombre se tuvieron que conformar con el tercer puesto, y la céntrica Avenida Paulista, tradicional punto de encuentro para las celebraciones del título de los tres últimos años, esta vez estuvo desolada.

El Flamengo, campeón

Si la resignación se tomó a los conformados hinchas del São Paulo, la tristeza invadió el espíritu de los seguidores del Palmeiras, equipo que fue líder durante 19 jornadas y que con la derrota por 2-1 en casa del Botafogo dejó escapar la clasificación para la Copa Libertadores del próximo año. La disputa de un torneo en la modalidad todos contra todos, sin eliminaciones ni finales, permitió que cuatro equipos (Flamengo, Internacional, Palmeiras y São Paulo) llegaran a la emocionante y última jornada con posibilidades de ganar el título. Y este fue para el Flamengo, que vivió una jornada espectacular: 85.000 aficionados llenaron el estadio Maracaná y celebraron a más no poder la vuelta olímpica del equipo más popular del país.

En las calles y playas de Río de Janeiro coincidieron junto a los flamenguistas los seguidores del Botafogo y del Fluminense, equipos cariocas que aseguraron su permanencia en la máxima categoría en la última jornada, y hasta los hinchas del Vasco da Gama, recién ascendido de la categoría de plata.