Conquistó el bronce en el Campeonato del Mundo con una fractura en su mano izquierda
Galicia se colgó su segunda medalla de bronce en el Campeonato del Mundo absoluto de taekuondo, que finalizó ayer en Copenhague. Tras el éxito alcanzado el jueves por la viguesa Andrea Rica, la coruñesa Estefanía Hernández hizo buenos los pronósticos y también subió al podio en el peso ligero. Y lo hizo, como la mayor parte de su carrera deportiva, echando mano de la épica: se colgó la medalla de bronce después de superar dos combates con una mano rota y caer en semifinales frente a la coreana campeona olímpica en Pekín Su-Jeong Lim, que finalmente se proclamaría también campeona ayer.
Su camino hacia el podio comenzó en dieciseisavos de final, eliminatoria en la que venció a la croata Petra Jatijasevic, actual subcampeona de la Universiada. Fue un combate táctico en el que la coruñesa supo romper perfectamente la distancia a una rival más alta y de mayor envergadura que ella.
En octavos se enfrentó a la venezolana Adamis Cordero y ahí llegó su calvario. En el tercer asalto, con empate a tres en el marcador, Estefanía bloqueó un bandal chagui (patada semilateral con el empeine) lanzado por su rival, y le costó una rotura de su mano izquierda.
Con este contratiempo afrontó la muerte súbita (asalto de desempate en el que quien puntúe primero se lleva el asalto). Y pese al dolor, -«todavía no era demasiado fuerte», aclara- en su mano izquierda, consiguió superar a su contrincante y meterse en los cuartos de final.
En esta eliminatoria estaba en juego la medalla. Una victoria la situaba en el podio. Una derrota la mandaba para casa con las manos vacías. Ahí Estefanía echó el resto y no dudó en afrontar el duelo contra una rival dura de la escuela africana. Carole Tho la aguardaba con un taekuondo rudo e incómodo. Pero la coruñesa supo sobreponerse a las adversidades y con un vendaje en la mano y a pesar del dolor planteó un combate muy táctico que le dio la victoria por 3-1 y se aseguró la medalla de bronce.
El primer paso estaba dado y quedaba una semifinal dura, contra la coreana campeona olímpica Su-Jeong Lim. A diferencia de su anterior rival, la asiática exhibió un taekwondo técnico y salió desde el primer instante al ataque. Tres acciones arriba la permitieron ponerse con 9-0 a favor, toda una rémora para Estefanía Hernández. Pese al resultado y a su mano rota, la coruñesa echó el resto en el segundo y el tercer asalto y fue a por su contrincante, consiguiendo sumar cinco puntos y reduciendo la diferencia a cuatro. Pero no le dio tiempo de concluir la remontada y acabó sucumbiendo ante el poderío coreano.
Una derrota que no empañó su papel en este Mundial, ni la satisfacción mostrada por ella tras el combate: «Es un bronce en un Mundial y después de un gran año en el que también gané la Universiada. Si unimos el campeonato del Europa del año pasado, es para estar contenta», subrayó la gallega.
Oro para Rosana Simón
La que sí consiguió poner un broche de oro a la actuación española en Copenhague fue la canaria Rosana Simón, que se proclamó campeona del Mundo en peso pesado.
La canaria sumó así el tercer título para España y la séptima medalla. A las tres de oro hay que añadir una de plata y tres más de bronce, lo que supone una de las mejores actuaciones de la selección nacional en los últimos años.
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