Los celestes perdieron quince partidos en la Liga de 1979-1980, la única vez que bajaron a Segunda B
Desde la campaña de 1990-1991 no se vivía un temor igual al descenso a la tercera categoría del fútbol español
La primera temporada de Ramón Martínez como director deportivo del Celta será difícilmente olvidable. La considerada, especialmente desde dentro del club vigués, como una de las tres mejores plantillas de Segunda, está muy cerca de convertirse en la de los peores guarismos de su historia en esta categoría. El conjunto que ahora dirige Antonio López, y antes Hristo Stoichkov, y Juan Ramón López Caro, ha sumado catorce derrotas en esta Liga. Con solo una más, igualaría el peor registro celeste en la división de plata.
La única vez que el Celta sumó quince caídas en una misma temporada fue en la que descendió a Segunda B. Curiosamente, en esa Liga también los celestes tuvieron tres entrenadores: Pedro González Carnero, Carmelo Cedrún y Juan Arza. Ninguno logró enderezar el rumbo y el cuadro vigués cayó al pozo de Segunda B de manera fulminante cuando dos años antes estaba en Primera. Con casi la misma plantilla que en la élite, los celestes descendieron. Nombres ilustres como Manolo, Castro, Ademir, Mori o Del Cura, y jóvenes valores como Noly o Vicente no bastaron para evitar el descenso.
El conjunto vigués no ha vuelto a tener unos guarismos tan negativos en una campaña en Segunda. De hecho, la última vez que el Celta se vio en peligro de descenso a Segunda B, en la temporada 1990-1991, los celestes solo encajaron diez derrotas. Su problema es que sumaron veinte empates. En esa Liga comenzó José María Maguregui en el banquillo pero después le sustituyó Chechu Rojo. Con el técnico bilbaíno, llegaron a la última jornada con posibilidades de descender. Solo una complicada combinación conducía a los vigueses a Segunda B, pero esta no se produjo. En eso se parece a este año ya que ahora mismo las posibilidades de descenso parecen remotas. Sin embargo, la imagen de los célticos en las tres últimas jornadas, con tres derrotas consecutivas, es lo que acrecienta el pánico.
Con catorce derrotas, en la Liga de veintidós equipos, solo ha descendido el Leganés en la temporada 2003-2004, pero los madrileños solo habían sumado 46 puntos. Con quince, también bajó el Jaén en la campaña 1997-1998, y también con solo 45 puntos.
Permanencia más cara
Otras temporadas los 47 puntos que ahora tiene el Celta hubiesen servido para certificar la salvación. Sin embargo, la igualdad predominante en Segunda ha elevado los guarismos para la permanencia. Ya la temporada pasada, el Las Palmas fue el primer equipo que se salvó y sumó 51 puntos.
En esta campaña los 50 puntos que se han fijado como meta los celestes podrían no ser suficientes. Quedan cinco jornadas por disputarse y quince puntos en juego. El Celta tendrá en lo que le resta de competición una final en cada partido. Todos los rivales a los que se va a medir, a excepción del Tenerife -con un punto más-, están por debajo de los celestes en la tabla. La escasa distancia que les separa provoca que cada uno de esos partidos ante Cádiz, Granada 74, Salamanca y Alavés, se conviertan en cruciales para unos y otros.
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