Varias motos se alinean ante el local de Motor 7, en el inicio de la Ronda de Outeiro, todas ellas aparcadas sobre el borde exterior de la acera. Esta es una de las soluciones que propone un responsable de dicho establecimiento, Emilio Martínez Lesta, para atajar el problema del estacionamiento de las motos en la ciudad. «Yo vendo dos mil motos cada año, sin contar las que vienen de fuera, y no tienen donde aparcar», apunta. Para este experto en motos la solución está en lo que han hecho en Barcelona «y parece que están empezando a hacer en Madrid: dejar aparcar sobre la acera, cuando son anchas caben perfectamente y no molestan a nadie; está claro que eso no vas hacerlo en aceras estrechas».
Otro asunto sobre el que llama la atención es que las motos contibuirán a solucionar en parte el problema de los accesos a la ciudad «porque todos en coche llegará un momento en el que no puedan ni entrar». Por lo tanto, considera necesario que desde el gobierno municipal favorezca el estacionamiento de las mismas y habilitar espacios «no solo en el centro, que solo hay dos tres, sino también en los barrios que también necesitan sitio donde poder aparcar».