«Principios y declaraciones» es el debut autoeditado?de esta pareja que sigue la tradición de Serrat o Aute
21 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Puede que las listas de ventas ya no sean lo que fueron, pero el hecho de que un disco como Sueños de un hombre despierto, de Ismael Serrano, se haya encaramado como número uno en España durante semanas da a entender una cosa: la canción de autor cuenta aún con el respaldo del público masivo más allá del bum de los noventa. «Hay una nueva generación. Bebe, por ejemplo, salió de los mismos garitos de Ismael».
Quien habla es César de Centi, un cantautor coruñés que estrena su primer disco en esta coyuntura. Se trata de un mano a mano con Jose Luis Paz, otro habitual de los garitos de la ciudad, que, bajo el título de Principios y declaraciones, recoge 13 temas propios, que sirven de presentación oficial del dúo. «Tiramos 500 copias. No tenemos pretensiones económicas en ello, solo de llegar a más gente-apunta Paz. De hecho, lo vamos a vender solo a 6 euros».
Como tantos otros, César de Centi y Jose Luis Paz han optado por la autoedición. Para la grabación, han tirado de amistades: «Está hecho en Pato Records, un estudio humilde de un amigo técnico de sonido», explica De Centi. «Tampoco necesitábamos más -añade Paz-, no queríamos sobrecargar las canciones». Ese armazón musical cobija desde historias de amor furtivo en bibliotecas a aforismos que rezuman aromas del 68 («pide lo imposible ya que lo posible no es más que otra excusa»).
Cambiar cosas
Un título genérico como Principios y declaraciones parece jugar con el tópico del cantautor protesta henchido en principios morales, el que aspira a cambiar el mundo con un puñado de canciones. «No, no va por ahí. Es cierto que en la primera canción jugamos con esa idea utópica, pero con principios nos referimos a que estamos empezando y con declaraciones a que tenemos algo que decir, nada más»
Ya puestos en debate, ¿se puede cambiar algo con una canción o es una idea trasnochada? «Hay canciones que me cambiaron la forma de entender ciertas cosas», confiesa De Centi. Su compañero lo complementa: «Es como si fuera un bálsamo, te puede ayudar a levantar el ánimo o tomar determinadas decisiones».