La otra persona agredida el pasado fin de semana confiesa que aún tiene «o medo no corpo»
El joven de Zas herido el sábado de madrugada en Ponteceso por un balinazo junto al pómulo (zona malar izquierda) fue intervenido ayer quirúrjicamente en el hospital Modelo de A Coruña. Los médicos le extrajeron un balín de copa de su cara, muy cerca del ojo, aunque por suerte no se vio afectado. Por la noche, se recuperaba satisfactoramente en planta de la operación. Además, solicitó a los doctores que le entregasen el balín.
Por su parte, la joven que también resutó herida por otro balinazo podría decidirse a denunciar los hechos ante la Guardia Civil. La familia le pide que lo haga y ella lo está sopesando. Hoy tiene cita con el médico, para una revisión de la zona dañada, y en función de lo que le diga decidirá si se suma a lo que ya hizo el joven de Zas.
La joven tiene 21 años y es vecina de Leiloio (Malpica). Pide que no sé dé ningún dato más sobre su identidad, porque teme represalias por parte de los autores, a quienes las fuerzas de seguridad tienen identificados como miembros de una pandilla de menores vinculados a una zona marginal de Carballo. Ayer relató los hechos (hoy también lo hará en Voces de Bergantiños, de Radio Voz) de los que fue involuntaria protagonista poco después de las 3.00 horas, en una de las calles de la movida.
«Cando levei o golpe pensei que fóra un vaso que me caera na cabeza, que me tiraran. Mirei na volta e non vin nada, e os outros que estaban alí tampouco. Iso paréceme incrible, que ninguén se dese conta», relata. La joven añade: «Tiven moita sorte, porque o balín pasoume por riba da cabeza xusto cando me estaba erguendo. Como estabamos bailando, subía e baixaba e xusto ao erguerme pasoume rozando pola cabeza. Se chega a ser un instante despois, vaime diretamente á cabeza».
De este modo, explica, solo le rozó el cuero cabelludo y le abrió dos brechas en la piel. Empezó a sangrar abundantemente. Se puso a correr hacia el centro de salud. «Tiña a cara chea de sangue, no camiño enchín sete panos e non me chegaban a nada», explica. Restos de sangre, en efecto, aún se podían ver el domingo por la mañana en la acera. Cuenta que sentía mucho dolor y estaba muy nerviosa. La acompañaba su hermano, con quien estaba en el momento del incidente. El médico que la atendió le limpió la herida, le aplicó agua oxigenada y le recetó calmantes para el dolor. «Tamén me preguntou se a ferida era dun golpe, de caer ao chan, e dínxenlle que non», afirma.
Esta joven recuerda que notó como si se le quemase algo. Pasaban las horas y no le marchaba esa sensación. Después vino la hinchazón. Dentro de lo malo, tuvo suerte. Y explica que seguirá saliendo de marcha, pero ponteceso lo deja una temporada.
Por cierto, que un representante de 14 pubs cree que los autores de los hechos no volverán por la localidad, al menos durante un tiempo, visto lo que ha pasado, y siguen reclamando que se incremente le seguridad en las calles, solicitando la mediación del Concello ante la Delegación del Gobierno. El alcalde manifestó que ejercerá la acusación particular contra los autores, «coma sempre», dijo Fondo.
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