Los expedicionarios de Fonteboa conocieron la experiencia de un granjero francés
Los problemas que genera la comercialización de productos agroganaderos a través de los cauces tradicionales está obligando a los profesionales a buscar alternativas válidas que les permitan paliar esta situación y mejorar, con ello, su nivel de ingresos.
En este sentido una de las opciones más atractivas que se les presentan es la venta directa de sus producciones, vía que están explorando intensamente el grupo de productores participantes en el viaje técnico que el Centro de Promoción Rural EFA Fonteboa está llevando a cabo por la región francés de Pays de la Loire.
La expedición formada por una treintena de personas ha tenido ocasión de visitar varias explotaciones en las que se practica esta forma de comercialización y de conocer, de boca de sus propietarios, las ventajas e inconvenientes que presenta este nuevo cauce comercial. Paul Gueguen ha sido uno de los profesionales galos que ha explicado a los productores gallegos su experiencia en la venta de productos tan variados como la carne de cerdo, la miel, los huevos o los productos de huerta. Este joven ingeniero técnico agrícola abandonó su puesto de trabajo en el Departamento de Agricultura de la región para dedicarse en exclusiva a la agroganadería.
Decisión
«Fue una decisión que estuve meditando durante dos años y que al final decidí llevar a cabo porque me apasiona este mundo y creo que se pueden hacer cosas nuevas e interesantes», apunta el propio Gueguen que además de vender al detalle, y por piezas, un centenar de cerdos cebados de su propia granja al año, también comercializa la producción de otras quince explotaciones. Lo hace a través de una pequeña tienda situada en la propia explotación y a través de Internet. «Todos las semanas envío correos electrónicos a más de medio millar de potenciales clientes en los que les hago llegar toda la información que tengo sobre los productos que vendo. Desde recetas de cocina hasta las promociones u ofertas existentes en cada momento. Ellos pueden hacer el pedido a través de la red o acercarse hasta aquí y recoger todo lo que tengan encargado. También hago un día por semana reparto a domicilio», explica con visible entusiasmo Paul Gueguen.
Señala además, que la venta directa se basa en buena medida en lo que el denomina la triple C, (confianza, calidad y continuidad). «Nosotros vendemos un producto diferenciado, muy valorado por el cliente exigente. El que viene aquí sabe que encontrará una carne o una miel obtenida de forma tradicional. Esa es nuestra principal garantía».
Esta iniciativa ha despertado gran interés entre los expedicionarios, que se han centrado en conocer con exactitud la reducción de costes que permite la venta directa y las exigencias tanto administrativas como sanitarias que supone la adopción de este sistema. «Está claro que temos que buscar solucións ante a grave crise de prezos que padecemos derivada, en parte, da dificultade que atopamos para buscar saída aos nosos produtos. Neste sentido a venda directa é unha alternativa válida que debemos estudar con calma», apunta Jesús Casais, uno de los ganaderos participantes en el viaje.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios