La asociación protectora de animales Moura inició su andadura este fin de semana con el apoyo inicial de las cuarenta personas que se asociaron a la entidad en el acto de presentación oficial desarrollado en A Pobra. La intención de este colectivo, presidido por José Carlos Vidal, es que cada ayuntamiento de la comarca asuma la construcción de un refugio para perros abandonados.
Las instalaciones, según explica el responsable de Moura, deberían tener capacidad para cuarenta o cincuenta animales. El recinto debería permitirles disfrutar de cierto grado de libertad y, además, tendría que ser un escaparate para que los ejemplares pudieran ser adoptados por personas interesadas en tener una mascota.
Conseguir este propósito no es sencillo y, por eso, una de las metas iniciales de Moura es hacer el mayor número posible de socios: «Desta forma teremos maior posibilidade de presionar aos concellos para o desenrolo destas actuacións».
En diversos municipios de Galicia existen ya refugios, por los directivos de Moura los han visitado y su funcionamiento no les ha gustado. Ellos quieren algo distinto y, por supuesto, se oponen frontalmente a las perreras porque, afirman, en ellas se sacrifica a los animales.
José Carlos Vidal asegura que en la comarca existe, desde hace años, «un problema moi grande cos cans abandonados. O que se está facendo e darllos a unha empresa que carece dos permisos necesarios».
Sin embargo, los integrantes de Moura saben que no todos los animales son susceptibles de ser adoptados. Para esos ejemplares propone la construcción de un refugio mancomunado, de mayores dimensiones que los municipales, en el que los canes puedan estar hasta el día de su muerte.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios