Un heladero de Razo tiene que dormir en su quiosco para evitar robos y destrozos
La imaginación -y la desesperación- está librando una batalla contra el vandalismo en las heladerías de Razo y de Baldaio. Cada año, los numerosos puestos de dulces y golosinas que se multiplican todos los veranos tienen que hacer frente a los frecuentes robos y a los desperfectos que ocasionan los gamberros tras el cierre de los quioscos.
Desde hace ya tres años, Santiago tiene una heladería en la zona de A Cabreira, y duerme allí mismo para evitar ser víctima del vandalismo. Cada noche, el chiringuito se convierte en una caravana y dormitorio improvisados. De un pequeño armario de madera se despliega una cama y el entorno se transforma. Ya está todo listo para pasar la velada.
Él se lo toma con humor y le resta importancia a su sacrificada rutina diaria. «A mí me gusta ser optimista, y no me queda más remedio que ver el lado positivo de esto. Así que lo tomo como unha pequeña acampada. Cuando me levanto por las mañanas tengo el privilegio de ver la salida del sol y de poder observar el mar en primer plano», explica Santiago. Además, se turnan entre varios encargados para pasar la noche, y así se lleva mejor.
De esta forma, han conseguido por lo menos que en este puesto de helados no roben ni causen destrozos. «Decidimos dormir aquí para prevenir, porque a los antiguos dueños sí que les entraron a robar varias veces», señalan. En algunas ocasiones se habían llevado las neveras, los congeladores e incluso un microondas.
Esta situación continuará hasta el 30 de septiembre, que es el tiempo que les dura la concesión. Por delante quedan aún un par de meses de pernoctación en la heladería. Todo para sacar adelante el pequeño negocio y no echar por la borda tantas horas de trabajo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios