Cinco años de presencia y animación pastoral en una diócesis dan para poco. Se está en los comienzos de la puesta en marcha de un programa, con dificultades, logros y esperanzas, pero es posible detenerse un momento para revisar el camino recorrido. He aquí unos trazos de lo realizado hasta ahora, sabiendo que en definitiva es el Espíritu del Señor quien anima, acompaña y sostiene lo que llevamos a cabo en su nombre. Nosotros sólo somos instrumentos y «trabajadores de la viña»
PROGRAMA Y BALANCE DE LOS CINCO AÑOS DEL MINISTERIO EPISCOPAL
Vamos a hacer un balance lo más objetivo posible de sus actuaciones teniendo a la vista su Alocución al final su ordenación episcopal en Mondoñedo (23.07.2005)
1. SACERDOTES
?Se me confía la porción del Pueblo de Dios que peregrina en el norte de Galicia para que la apaciente con la cooperación del presbiterio, reuniéndola en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y de la Eucaristía. Queridos sacerdotes: cuento con vosotros y me pongo a vuestra entera disposición. Por encima de los planes y las programaciones pastorales, están las personas. Me gustaría entablar con cada uno una relación directa, sencilla, cordial, que no terminara en la confianza y pudiera llegar incluso a la confidencia. Sintiéndome hermano y amigo vuestro, no dejaré de ser también padre que alienta, guía y corrige desde la misericordia en el momento oportuno?.
? Diálogo personal con cada sacerdote de la diócesis.
? Reunión mensual con el grupo de sacerdotes jóvenes.
? Creación de un espacio para sacerdotes con dificultades de movilidad en la Casa Sacerdotal de Mondoñedo.
? Facilidades para el acceso al Obispo tanto personal como por teléfono.
? Visita a los sacerdotes cuando están hospitalizados.
? Dirige tres retiros anuales a los sacerdotes diocesanos por zonas.
? Dos veces ha dirigido Ejercicios Espirituales a sacerdotes diocesanos.
? Peregrinación anual de fin de curso.
? Obras en el Seminario de Santa Catalina de Mondoñedo.
? Gestiones para la adquisición de una Casa de la Diócesis en Santiago donde ubicar el Teologado.
? Visitas frecuentes a los seminaristas.
? Preside siempre que puede los funerales de los sacerdotes.
2. CONSAGRADOS
?Saludo ahora a los consagrados y consagradas que vivís y trabajáis en la diócesis, en la atención a los pobres y necesitados, en la enseñanza y en las distintas tareas de la evangelización. ¡Qué sería de la Iglesia y de nuestra sociedad si les faltaran estas personas que, desde el amor a Jesucristo, se entregan al servicio de los demás a tiempo completo y de por vida! Sed fieles a vuestros Fundadores que se cuentan entre los mejores hijos de la Iglesia y los más insignes bienhechores de la humanidad. Gracias, queridas monjas de clausura, por vuestra oración y por la ofrenda de vuestras vidas. En el corazón de nuestra madre la Iglesia, vosotras sois - como dijo santa Teresita de Lisieux - el amor?.
? Visitas periódicas a sus Casas, especialmente a las contemplativas.
? Retiro anual a los consagrados de la diócesis.
? Colaboración para mejorar los Centros de atención a menores dirigidos por religiosas.
? Potenciación del ?Día de la Vida Consagrada?.
? Visita a los Centros educativos, al menos, con motivo de la Visita Pastoral.
? Participación en la reunión anual con los Superiores Mayores en Poio (Pontevedra).
? Trabaja para que nuevas comunidades de consagrados/as vivan en nuestra diócesis.
? Valora la buena inserción en el presbiterio diocesano de los sacerdotes religiosos y la buena colaboración en el arciprestazgo de los que trabajan en el ministerio pastoral.
3. FIELES LAICOS
?Queridos fieles laicos, vosotros sois luz del mundo y sal de la tierra. A través de vuestro testimonio llega el Evangelio, con toda su frescura y novedad, a las familias, al mundo del trabajo, a la cultura, a la vida pública, a todos los ambientes donde viven los hombres. En la misión, los pulmones de la Iglesia se ensanchan. La Iglesia asume las diversas culturas purificándolas y profundizándolas, e insertando en ellas la sabia del Evangelio, las impulsa a transcenderse a sí mismas?.
? Presencia y ponencia en el Encuentro anual de Laicos.
? Implantación del Encuentro de Familias Cristianas en Ferrol.
? Potenciación de las Cofradías de Semana Santa y su Coordinadora (Cf. Carta Pastoral).
? Presencia y animación de la Peregrinación Diocesana a Lourdes de cada año.
? Encuentros frecuentes con los diversos movimientos presentes en la diócesis.
? Visitas anuales al Campamento Diocesano y a la Pascua Joven, así como a los jóvenes de la diócesis que hacen la peregrinación a Santiago.
4. MAESTRO DE LA FE
?Como maestro de la fe quiero, con vosotros, anunciar a Jesucristo, transmitir la experiencia vivida de que El se nos ha convertido en pan de vida, en agua capaz de saciar nuestra sed, en amigo, en hermano, en esposo.... Y transmitir esta experiencia, no individualmente y por libre, sino como Iglesia del Señor, fundada en el testimonio autorizado de los apóstoles que, liberándonos de los límites de nuestra particularidad, nos abren a la comunidad católica. [?] Quiero ser maestro en la fe con un magisterio humilde y respetuoso, atento a los carismas que el Espíritu suscita en cada comunidad. Pero nunca podré olvidar que, antes que maestro, soy discípulo que necesita acercarse cada día a la Palabra de Dios con corazón dócil y orante, para que ella engendre en mí una mentalidad nueva, la mentalidad de Cristo (1 Cor 2,16)?.
? Cartas Pastorales.
? Escritos periódicos sobre distintos temas de actualidad e interés pastoral.
? Elaboración y promulgación del Directorio de la Iniciación Cristiana.
? Potenciación de los encuentros de Preparación al matrimonio en cada arciprestazgo.
? Intervención semanal en el espacio de COPE: ?Habla la diócesis?.
? Primera Carta Pastoral: ?Familia cristiana: ¡educa en la fe!?
5. COMO SACERDOTE
?Como Sacerdote, deseo congregar al pueblo cristiano por la celebración de los sacramentos de la fe. Que la Eucaristía, sea el centro al que converja y del que mane toda nuestra acción pastoral. Sin celebración sacramental de la gracia de Dios ni hay sanación ni purificación de los hombres, ni hay redención ni santificación del mundo. [?] La santidad personal es un requisito y un fruto espléndido de la celebración de los sacramentos, pero he de recordar que el ministerio me obliga a preocuparme no sólo de mi santificación personal sino también de la de los cristianos que me son confiados. No olvidemos nunca, hermanos, que los únicos que dejan huella imborrable con el paso del tiempo y los que abren de verdad al futuro, son los santos?.
? Cuidado de las celebraciones litúrgicas, especialmente de la Eucaristía, con la insistencia en llevar a la práctica las normas litúrgicas como signo de comunión eclesial.
? Potenciar el culto en la Catedral y el cuidado del patrimonio histórico-artístico reforzando el número de canónigos e introduciendo la recitación de las Vísperas en la Concatedral de Ferrol de los canónigos junto con el pueblo cristiano.
? Insistencia a los sacerdotes en facilitar a los fieles la celebración del Sacramento de la Penitencia, especialmente en la Carta Pastoral ?El sacerdote testigo y ministro de la misericordia de Dios? (2010).
? Adecuación de espacios litúrgicos en la Concatedral y en diversas Iglesias y capillas.
? Construcción del Complejo Parroquial de la Unidad pastoral de ?Santa María de Caranza?.
6. COMO PASTOR Y GUÍA
?En cuanto pastor y guía del rebaño, por encargo y con la autoridad de Cristo, dándole rostro y presencia, 'velaré sobre' la Iglesia que me ha sido confiada y cuidaré de ella, tratando ser 'modelo del rebaño' (1 Pe 5,3; cf. 1 Cor 4,16; 11,1; Fil 3,17; 1 Tim 4,12; Tit. 2,7). Intentaré hacer visible a Cristo Cabeza y Señor de su Iglesia, pero en la forma de Siervo. Por eso no podré guiar al pueblo de Dios desde el despotismo, el aislamiento, el acaparamiento de responsabilidades..., sino desde el aliento servicial. La koinonía o comunión eclesial, que define a la Iglesia en su realidad interior, exige la diakonía o servicio a los demás, sobre todo a los pobres y necesitados. [?] La caridad cristiana que es amor gratuito, universal, abnegado y eficaz, antes que organización, es virtud imprescindible y centro de la vida cristiana. Los pobres para la Iglesia no son una abstracción, sino que tienen rostro. Por eso nuestra caridad debe llegar a ayudar a cada persona en la forma que necesita ser ayudada. Pero el verdadero amor cristiano impulsa también a la colaboración y solidaridad con otras personas, cristianas o no, en el terreno social, en la defensa y promoción de la justicia y los derechos humanos a favor de los más necesitados. Hoy la caridad eclesial tiene entre nosotros un destinatario de primer orden: los inmigrantes, con sus necesidades y sus padecimientos. Nuestras parroquias y comunidades tienen que ser auténticas casas abiertas para los pobres?.
? Reestructuración de los arciprestazgos y nuevas responsabilidades de los arciprestes en la diócesis.
? Reunión mensual con los arciprestes, Vicario General y Secretario de Pastoral.
? Reuniones del Consejo Presbiteral.
? Constitución de nuevas Unidades Pastorales.
? Creación del Consejo Pastoral Diocesano.
? Creación de la Delegación de Pastoral Universitaria.
? Reestructuración de la Delegación de Pastoral Vocacional.
? Cuidado de los MCS: web diocesana, Dumio, BOO, Programas en COPE?
? Potenciación de la Cáritas Diocesana y de las Cáritas arciprestales.
? Atención a personas mayores: Asilo de Mondoñedo, ?Mi Casa?, Foz?
? Preocupación por la Pastoral del mar.
? Visita Pastoral a tres arciprestazgos: Mondoñedo, Ferrol y Viveiro.
? Creación de la Escuela de agentes de pastoral.
7. COLABORACIÓN CON LAS INSTITUCIONES CIVILES
?Os aseguro mi compromiso para trabajar con todas mis fuerzas en favor del bien religioso y civil de aquellos que el Señor me ha confiado. El anuncio del Evangelio no sólo ayuda al crecimiento en la fe y en la vida cristiana, sino que también impulsa el legítimo progreso por los caminos de la concordia y de la paz. Cuando alguien acoge verdaderamente el Evangelio, se hace más atento a las exigencias del bien común y más solidario con los pobres, abandonados y marginados?.
? Con motivo del Año Jubilar de San Rosendo: Exposición en la Catedral, Congreso sobre S. Rosendo, dos salas de ampliación del Museo y sala de Exposiciones.
? Colaboración con algunos Ayuntamientos y Asociaciones civiles buscando siempre el bien común.
8. AÑO JUBILAR DE SAN ROSENDO
Objetivos:
1. Favorecer el conocimiento y la devoción a San Rosendo, patrono de la diócesis.
2. Potenciar el sentido de pertenencia y amor a la Iglesia diocesana.
3. Hermanamiento de las diócesis de Ourense y Mondoñedo-Ferrol.
a. Dimensión religiosa
? Cuidar esta dimensión como la más importante el Año Jubilar.
? Elevación de la antigua catedral de San Martiño de Mondoñedo (Foz) a la categoría de Basílica Menor.
? Peregrinaciones a la Catedral, Concatedral y Basílica de San Martiño.
? Favorecer la celebración de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía para acoger la indulgencia plenaria.
? Peregrinación diocesana a Celanova (Ourense).
b. Dimensión cultural
? Exposición sobre San Rosendo en la Catedral.
? Congreso sobre San Rosendo en Mondoñedo, Santiago y Celanova.
? Creación de la Academia Auriense-Mindoniense de San Rosendo con su revista ?Rudensindus?.
? Concurso de redacciones y dibujos para escolares.
c. Dimensión social y caritativa
? Colectas de las Misas jubilares para financiar cursos organizados por Cáritas diocesana para trabajadores del mar y la restauración.
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Habría que destacar especialmente la publicación de cuatro cartas pastorales: ?Familia cristiana, ¡educa en la fe!? (año 2006), ?La Diócesis, familia grande y acogedora? (año 2007), ?Las Cofradías y Hermandades penitenciales en el tercer milenio? (año 2009), ?El sacerdote, testigo y ministro de la misericordia de Dios? (año 2010).
A todo esto habría que añadir los múltiples compromisos y servicios puntuales prestados a otras diócesis en estos cinco años: ejercicios espirituales a sacerdotes y religiosos, retiros, conferencias, etc. Así como la participación asidua en las Asambleas Plenarias de la Conferencia Episcopal Española, en las reuniones de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada y la Subcomisión Episcopal de la Familia y la Defensa de la Vida, de las que es miembro.
En la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela coordina las delegaciones de Pastoral vocacional y la Comisión mixta obispos-religiosos.
Cinco años de presencia y animación pastoral en una diócesis dan para poco. Se está en los comienzos de la puesta en marcha de un programa, con dificultades, logros y esperanzas, pero es posible detenerse un momento para revisar el camino recorrido. He aquí unos trazos de lo realizado hasta ahora, sabiendo que en definitiva es el Espíritu del Señor quien anima, acompaña y sostiene lo que llevamos a cabo en su nombre. Nosotros sólo somos instrumentos y «trabajadores de la viña»
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