La primera industria del hielo de Galicia

La musealización de las Neveiras de Forcarei tiene detractores y defensores


a estrada / la voz 02/12/2016 05:00

 

Parrilla de acero. En el suelo de la neveira visitable se ha colocado una parrilla de acero sobre graba. La idea es separar, respetar y proteger el suelo original. También evocar el fondo entablado que tenían las neveiras para facilitar el desagüe de la nieve derretida. El acero y la referencia al círculo son constantes en toda la actuación.

 

Mínimo impacto. Para facilitar el acceso al interior se buscó la mínima intervención, presencia e impacto. Se optó por una escalera de caracol con barandilla ligera para comer el mínimo espacio al interior de la neveira y ofrecer una perspectiva distinta y cambiante al bajar. Una pegada a la pared obligaría a tocar la estructura original.

El remate de las obras de musealización de las neveiras de Fixó ha encendido el debate en las redes sociales. Como toda apuesta arriesgada, tiene detractores exaltados y defensores acérrimos. Mientras unos la tachan de «chapuza», otros la consideran «impecable». Unos dicen que les sangran los ojos y otros aplauden el respeto al elemento original.

En medio del debate, la arquitecta del proyecto, María García Couto, explica las claves de la musealización llevada a cabo, técnicamente irreprochable y estéticamente discutible.

Lo que menos convence a los detractores es el sistema de protección metálica que rodea la denominada Neveira 2, a la que el geógrafo lalinense Antonio Presas se ha referido como «unha prisión con dobles barrotes de ferro» en la página de Facebook Natureza e Patrimonio Deza. Según aclara la arquitecta, la intervención se ha hecho siguiendo escrupulosamente los criterios de los organismos internacionales de restauración: mínima intervención, respeto absoluto por las estructuras encontradas, identificación de los añadidos y reversibilidad. «Una reconstrucción era inviable. Sabemos que las neveiras no eran solo pozos subterráneos, pero no sabemos cómo era la estructura que se levantaba sobre el terreno. Reconstruirlas sería crear un falso histórico, una mentira», explica.

Para dar idea del volumen, la arquitecta optó por un cierre de acero que al mismo tiempo sirve como elemento de seguridad. «Es ligero, diáfano y no interrumpe la visión del paisaje», comenta. «Es un material industrial que evoca el proceso transformador de la nieve en hielo de las neveiras y además tiene menor coste y mantenimiento que otros», dice. García explica además que el acabado oxidado que irá adquiriendo el acero se asemejará al tono de la piedra y el mortero.

 

A la espera de fondos. La idea era musealizar las dos neveiras de Fixó, pero los hallazgos en la Neveira 1 aconsejaron dejar la actuación inconclusa a la espera de fondos para nuevas excavaciones. Entretanto se ha instalado un vallado perimetral de protección en madera. La directora de Turismo, Nava Castro, visitó ayer el yacimiento.

 

«Prisión» o «jaula». Para sugerir la elevación de las neveiras y servir como protección se ha optado por un cierre de acero. Las ventajas: la durabilidad, la permeabilidad y la reversibilidad. No toca la estructura original. Se apoya sobre el terreno sin zapatas siquiera. Los detractores han bautizado la actuación por partida doble. Le llaman «prisión» y también «jaula».

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