El TSXG abre la vista del recurso del guardia civil que mató a su ex novia

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El pasado mes de junio, después de que un tribunal popular considerara al ex guardia civil de Cambados Jaime Maiz culpable del asesinato de su ex novia, Mari Luz Posse, la Audiencia Provincial de Pontevedra lo condenó a una pena de 19 años de cárcel. Maiz recurrió la sentencia, lo que obliga a dar un nuevo paso, acto que tendrá lugar hoy en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

En su recurso, el asesino confeso de Mari Luz Posse alega que en el juicio celebrado en Pontevedra no se tuvieron en cuenta atenuantes como el estado de shock en el que se encontraba cuando disparó a su ex en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados o que había consumido alcohol antes del crimen. En base a estas y otras razones, Maiz Sanmartín, de 34 años, solicita la libertad y su libre absolución.

La familia de Mari Luz Posse, que perdió la vida en diciembre del 2007 cuando acudía al cuartel para denunciar por malos tratos a quien poco después le quitó la vida en las propias instalaciones policiales, está bastante tranquila, porque dice confiar en la Justicia y no cree que prospere el recurso del condenado. «En principio no tendría por qué cambiar nada, ya que él alega lo mismo que en el juicio, y entonces no se tuvo en cuenta- indicó ayer Antonio Posse, el hermano de la fallecida-. Aún así siempre te queda un resquemor, porque no depende de nosotros, y el tribunal siempre puede ver las cosas de otra manera, en todo caso, si determinan que el procedimiento ha sido correcto, no va a haber ningún cambio».

Indemnizaciones

Además de su libertad, el condenado pide también una rebaja en las indemnizaciones fijadas en la sentencia para los padres, hijos y hermanos de la fallecida. Y ahí sí que Antonio Posse se mostró más beligerante. «Ya no hablo de las de mis padres, y desde luego, no me refiero a las nuestras, las de los hermanos, que ni siquiera las habíamos pedido, pero otra cosa son mis sobrinos, esperemos que no se salga con la suya y que no se las rebajen, porque entonces sí que tendríamos que tomar alguna medida». Las indemnizaciones van de los 15.000 a los 130.000 euros.

Mari Luz Posse era madre de tres hijos, y el mayor de ellos ya tuvo duros enfrentamientos con Jaime Maiz cuando este salía con su madre. Tras el asesinato, el joven acabó en prisión por otros motivos, y ahora que ya dejó la cárcel de A Lama, trata de salir adelante trabajando con su padre. «Ha sido muy duro para ellos, por eso no vamos a consentir que les rebajen las indemnizaciones, porque tienen que salir adelante sin su madre».

El asesinato de Mari Luz Posse pasará a la historia por un cúmulo de despropósitos. El primero, que fuese asesinada por su ex novio en el mismo cuartel en el que él trabajaba y al que había acudido a denunciarlo, y todo ello sin que se activase el protocolo de seguridad estipulado para estos casos. A ello se sumó posteriormente que el acusado quedase libre por un error en el cómputo de la prisión preventiva, y que no se tomasen medidas para que regresara a la cárcel cuando compareció ante la jueza de Cambados que llevaba el caso. De esa manera, la familia de la víctima tuvo que soportar que el asesino disfrutara durante unos meses de su libertad a la espera de que se celebrase el juicio. Por fin, leída la sentencia, Maiz ingresó en prisión.