Comenzó la novena campaña de excavaciones en el castro mindoniense de Zoñán, mientras que en el de Taramundi se emprende ya la décima
Esta semana se inició la novena campaña de excavaciones en el castro de Zoñán en Mondoñedo, dirigida por el arqueólogo Abel Vigo. Este castro se cree que data entre los siglos II y IV d. C, pese a que existe una zona en la que se podría hablar sobre la hipótesis de un posible cambio de era. El objetivo principal de la campaña de este año es proceder a la protección de las zonas que ya han sido excavadas de manera definitiva para conservar sus características y continuar con el segundo barrio descubierto hace poco tiempo. Lo más importante es asegurar el trabajo ya realizado para no perder ninguna posibilidad de información.
Para ello se ha contratado a tres operarios que realizarán los trabajos de arqueología y a un conservador y restaurador de bienes culturales. Los cuatro, junto con Abel Vigo, trabajarán hasta el 8 de octubre.
«A o longo destas nove campañas que se levan realizando dende o 2002, fixemos un traballo moi interesante e moi necesario, procedeuse a restauración das vivendas, sinalizouse a zona instalando varios paneis para localizar as áreas que están abertas, descubríronse novas zonas do castro das que sacamos moitísima información», explicó Abel Vigo.
El año pasado se descubrió un segundo barrio considerado de una clase superior al primero, que podría pertenecer a una clase pudiente debido a la construcción de las paredes de sus muros e incluso un paseo. Se cree que pueden llegar a existir uno 78.000 metros cuadrados de castro, aunque no se cree que todo pueda haber estado habitado. No obstante, son 2.500 los metros cuadrados propiedad del Concello.
Desde el punto de vista de Abel Vigo, la situación en la que se encuentra Galicia respecto a la conservación y interés por el patrimonio es mejorable. Considera que en los últimos años han existido cambios significativos pero en algunos faltan muchas horas de trabajo. Desde su punto de vista, todo lo que sea protección y conservación del entorno y del patrimonio, debe convertirse en una prioridad.
Por otro lado, el castro urbano de Taramundi es el único del Noroccidente asturiano que en estos momentos tiene en marcha una campaña de excavaciones. Es el décimo año que arqueólogos y voluntarios trabajan para seguir estudiando el rastro de los antiguos residentes de este yacimiento castreño, ubicado en el centro de Taramundi y que en los últimos meses se ha convertido en uno de los grandes atractivos turísticos del concejo. Pero el consistorio quiere potenciar más el castro y, por eso, en los próximos días se invertirán cerca de 80.000 euros para instalar paneles de señalización, pasarelas para el paso de visitantes y la compra de audioguías, una innovación en la comarca que permitirá visitas al castro todo el año sin necesidad de contratar a personal para este fin.
Paralelamente, los arqueólogos trabajan desde hace semanas en una nueva zona del castro que, según creen, puede ser la más antigua. Para dictaminar este extremo, se realizará la prueba del carbono catorce a materiales hallados en la zona, algo que puede confirmar que la construcción del castro habría tenido lugar a finales de la Edad de Bronce. «Esta prueba la realizamos muchas veces para confirmar fechas, pero según la experiencia que tenemos en otros yacimientos como el del Chao de San Martín, en Grandas, creemos que el nacimiento del castro tuvo lugar a finales de la Edad del Bronce», aseguró Alfonso Menéndez, director de las excavaciones en Taramundi.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios